Las agujetas y el ácido láctico

Las agujetas y el ácido láctico

 

Seguro que si has estado un tiempo parado y has vuelto a retomar la actividad física, al día siguiente te dolía todo el cuerpo y sobre todo los grupos musculares que habías trabajado más, producen uno molestos pinchacitos ¿Verdad? Eso querido amigo/a ¡Son las agujetas! 

También aparecen cuando por ejemplo, subes de peso en el levantamiento de pesas y metes bastante intensidad (Entrenamientos en rangos de hipertrofia)

Pero para empezar… ¿Sabes qué son y porqué aparecen las agujetas?

 

¿Qué son y porqué aparecen las agujetas?

 

Las agujetas NO están producidas por el exceso de ácido láctico en los músculos. Tradicionalmente se ha atribuido este dolor, a la cristalización del lactato, pero estudios recientes demuestran que el ácido láctico no está relacionado con la aparición de las agujetas.

Es más, se ha demostrado científicamente que el exceso de ácido láctico, hace que el calcio deje de unirse a las fibras musculares, imposibilitando la contracción muscular y por otro lado, deja de romper las moléculas de glucosa y estas dejan de ser absorbidas por los músculos, por tanto se quedan sin energía. Así que en resumen, el exceso de ácido láctico, produce la fatiga prematura que te impide acabar un entrenamiento, pero no es el responsable de las agujetas.

Las agujetas o el dolor de origen retardado, son producidas por la inflamación de las fibras musculares a consecuencia de las microroturas que sufren en un entrenamiento. De hecho, en el mundo del fitness son muy utilizados los entrenamientos en rango de hipertrofia, sobre todo cuando quieres subir masa muscular y el objetivo no es otro que el de llevar el músculo al límite y generar cuantas más microroturas mejor, para que el músculo crezca cuando el organismo las está reparando, durante el período de descanso.

 

 

Los mitos sobre como curar las agujetas

 

– Beber un vaso de agua con azúcar – FALSO, no aporta nada ni negativo ni positivo, pero es una creencia popular muy extendida por el falso mito de que las agujetas son producidas por exceso de ácido láctico y la formación de cristales, cuando no es así.

 

– Entrenar al día siguiente de nuevo – FALSO, pero es positivo ya que entrenar la zona de forma suave o simplemente realizando una sesión de estiramientos, aumentan el flujo sanguíneo en la sangre y reducen un poquito la inflamación. 

 

La mejor manera de tratar el dolor producido por las agujetas, es tomar antiinflamatorios, realizar masajes con cremas antiinflamatorias y la crioterapia. 

 

Así que resumen, si llevas tiempo sin hacer ejercicio y vas a intentar ponerte en forma, empieza suave y progresivo, esto es una carrera de fondo no los 100 metros lisos. Si aún así tienes agujetas, tomate un antiinflamatorio y vuelve a entrenar a un ritmo suave, verás como te sientes mucho mejor.